Imprevistos de viaje: Egipto

Africa Egipto
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17 febrero, 2019

¿Existe un viaje perfecto?

Para nosotros el viaje a Egipto lo fue. Eso no significa que todo saliera rodado o según lo planeado, nada más lejos de la realidad, numerosos imprevistos hicieron que el viaje fuera una aventura tras otra jeje.  Obviamente cuanto todo te sale bien o según lo planeado dirías que fue un viaje perfecto, ¡¡pues claro!! Pero eso no es fácil, sí, a veces ocurre pero no siempre. No tienes más remedio que afrontar los cambios y hacerlo de la mejor manera. Estos imprevistos que nos fueron surgiendo, nos provocaron muchos sentimientos/sensaciones, a veces momentos de enfado, impotencia, pero la mayor parte de ellos fueron risas.

Hay dos opciones, o te lo tomas con humor o te lo tomas mal.

¿Cuál eliges tú?
Imprevistos en Egipto

Miércoles 28 de septiembre

Nuestro vuelo salía el viernes 28 a las 06:00h de la mañana desde Valencia dirección Milán Bérgamo, y una vez allí a las 20:00h coger un avión hasta Alejandría.

Dos vuelos muy económicos que además nos permitían pasar la mayor parte del día visitando Bérgamo pero… no todo iba a ser tan bonito jeje.

Tan solo 15 horas antes de nuestro primer vuelo (Valencia-Milán), recibimos un mensaje de nuestra aerolínea, Ryanair. Un mensaje esperado, pero que confiábamos en que no llegara nunca. Pues sí…

SU VUELO HA SIDO CANCELADO 😱😱

Y sí, era esperado porque casualmente el equipo de tripulantes de Ryanair había convocado una macro huelga. Todos los vuelos de Valencia a cualquier dirección fueron cancelados. Rápido avisé a Jorge, afortunadamente los dos habíamos acabado nuestro turno de trabajo y pudimos buscar una solución rápidamente. Teníamos que llegar sí o sí a Milán… 😥

Encontramos un vuelo de Iberia, esa misma noche, Valencia – Madrid – Milán. Sí, nos tocaba coger dos vuelos para llegar a Milán, era la opción más económica, aún así nos tocó desembolsar 100€ a cada uno, pero estábamos felices, llegaríamos a Milán 😊.

No hay mal que por bien no venga, nos quedamos a dormir en casa de un amigo de Jorge. Aprovechamos para salir a tomar algo… la cosa se lió la verdad jeje, fue una gran noche.

A pesar del inconveniente nos fuimos a dormir con la sensación de que todo iba a salir bien 😉.

Lunes 1 de octubre

Ya en El Cairo, nos tocó “saltar” del autobús para bajar en la “parada” (parece ser que no hay un lugar habilitado para ello y te toca saltar en medio de la calle jejeje) más cercana a nuestro hotel. En apenas 5 minutos lo encontramos.

Nos sentamos frente a la recepción y esperamos unos minutos hasta que nos atendieron. El recepcionista se acercó a nosotros y nos dijo que había un problema con la habitación, que no nos la podía dar. Uy… mal pintaba eso, nos cambiaron de hotel. El recepcionista nos dijo que le acompañáramos hasta el otro que estaba muy cerca.

Nos metió por un callejón, la cosa ya no pintaba tan bien. Cogimos dos ascensores hasta llegar a arriba, nos dejó en la recepción, habló con el recepcionista de este nuevo hotel y se fue.

En serio… ¿En teoría no te tienen que llevar a un hotel igual o mejor?

Por lo visto en Egipto no funciona la cosa igual.

El hotel se llamaba Town View Hotel. Nos dieron la habitación, bastante fea la verdad y el baño… horrible. Pero bueno, ya teníamos donde dormir, así que no le quisimos dar más vueltas.

El precio de la noche en este hotel era de 22€, de modo que pagamos eso, era unos 10€ menos más o menos de lo que costaba el otro.

La cosa no acababa ahí, nos “liaron” de mala manera y nos convencieron a contratar una “excursión”. Un conductor/guía para toda la tarde. Como no nos daba tiempo en esa tarde a ver el Museo Egipcio, el recepcionista nos aseguró que a la mañana siguiente, a las 09:00h nos estaría esperando en la recepción para hacernos una visita guiada dentro del museo. Todo por el precio de 22€ (los dos), nos pareció más que razonable.

Esperamos en los sofás de la recepción, bastante rato la verdad… yo ya estaba de los nervios, mientras esperamos nos dimos cuenta que no habíamos tomado la decisión correcta.

Una vez en la calle el conductor nos llevó a todos los lugares acordados pero no nos hizo de guía, aunque bueno… no nos importó mucho porque nos gusta ir por libre jeje.

Así que… por favor no vayas a ese hotel, que desastre.

Martes 2 de octubre

Siguiendo con la historia del hotel …

A la mañana siguiente nos levantamos y subimos a desayunar, ya que el desayuno estaba incluido, pues bueno… bajamos sin haber comido nada, no tenía buena pinta, decidimos empezar el día en ayunas jeje. Bajamos a la recepción y nos sentamos en unos sofás a esperar, había un chico diferente del que nos iba a llevar al museo, hablamos con él preguntándole por el otro recepcionista de ayer, nos dijo que no trabajaba por la mañana y que no pensaba que fuera a venir.  

Genial!!!  Esperamos 15 minutos y decidimos irnos, no queríamos perder más tiempo. Dejamos que nos guardaran las mochilas  y nos fuimos.

La verdad que nos lo estábamos tomando con humor así que… unas risas nos echamos jajaja.

Parece ser que no tuvimos bastante con el personal de este hotel… Cuando llegamos para recoger nuestra mochilas, estaban a un ladito de un sofá y de una planta, pues bien… las mochilas estaban encima de un charco, sí, se mojaron… vaya gracia (realmente sí que nos hacía, estábamos tan cansados ya, que cualquier situación era graciosa jeje). Los chicos del hotel ahí tan tranquilos… quiero pensar que no se dieron cuenta de que había un charco porque si no…  Suerte que llevábamos la ropa en bolsas de envasar herméticas para organizar la mochila y no se nos  mojó nada.

Día 3 de octubre

Pues la cosa va de alojamientos. LLegamos a Giza, teníamos la reserva para una noche en Pyramids Guest House, un hotel con unas vistas inmejorables a las pirámides y a un precio muy económico.

Bueno pues vino el recepcionista a por nosotros directamente hasta el taxi. Pues nos dijo que no hacía falta que bajáramos del taxi, que no teníamos habitación.

¿Qué?

¿Es una cámara oculta? ¿Algún imprevisto más? ajajaja no nos lo podemos creer. Esta vez no nos hacía tanta gracia (al menos al principio).

El chico nos dijo que el hotel está lleno, que no podemos dormir ahí y que nos busquemos otro hotel. Yo aún tranquila, le muestro nuestra reserva de Booking.com. El chico solo era capaz de decirnos que subiéramos a la terraza, que nos invitaba a tomar algo y que no podíamos dormir allí, no le importaba nuestra reserva, que él no tenía la culpa y que no podía hacer nada.

Mi enfado iba en aumento, debería haber hecho como el chico del anterior hotel y buscarnos otro, aunque visto lo visto, si era como el de la otra vez, preferíamos elegirlo nosotros jeje. Pero no, no nos daba ninguna solución.

Ya eran las 20:00h, le pedimos dos aguas y empezamos a buscar, al menos disfrutamos durante 1h más o menos de las espectaculares  vistas que tenía la terraza a las Pirámides de Giza.

Encontramos uno en Booking.com, lógicamente no había demasiados alojamientos disponibles, nos decantamos por el Happy days Pyramids Inn, un hotel muy normalito pero que nos hacía el apaño. El chico que lo llevaba nos intentó ayudar en todo lo posible.

Al menos el recepcionista nos llevó en coche hasta el otro hotel. Nos dijo que podíamos ir a la terraza cuando quisiéramos y tomar algo gratuitamente.

No quisimos volver.

Día 4 de octubre

Contábamos con que conseguir el billete de tren hasta Aswan sería  difícil pero no imposible. Pudiendo comprar un billete por menos de 7€ no íbamos a consentir pagar el tren cama para turistas que costaba 80$ o el avión que costaba 100€.

La mañana que teníamos para visitar las pirámides  la tuvimos que dedicar prácticamente completa a conseguir los billetes de tren.

Cogimos un Uber y fuimos a la estación de tren que está a aproximadamente 30 minutos desde la zona cercana a las Pirámides (donde están los hoteles). Vamos al mostrador a pedirles los billetes y la chica se niega a vendérnoslos. Nos puso todas las excusas que se le ocurrió. Primero que no quedaban asientos disponibles (cuando ni siquiera lo había comprobado), luego que no podíamos viajar los turistas (cosa que es mentira) y luego que era peligroso para nosotros. Seguimos intentándolo durante un rato, nos negábamos a irnos de allí sin ellos de modo que nos retiramos a pensar qué hacer.

¿Le pedimos a algún local que nos lo compre? Igual funciona… Pensamos. Pues no, un chico joven nos intentó ayudar pero no hubo manera, pensamos que la chica se olía que era para nosotros y por eso no se lo vendieron. Después probamos en otra ventanilla, nos pusimos a discutir enseñándoles la web del gobierno, en la que no indicaba que estuviera prohibida la venta de billetes a turistas. De nuevo no hubo suerte, un hombre de los que trabajaba en la ventanilla nos dijo que fuéramos a El Cairo que ahí sí que nos lo venderían.

No encontrábamos la lógica pero visto lo visto no nos lo iban a vender así que decidimos ir a El Cairo. Buscamos un Uber, la verdad que tardamos un rato porque había tantísimo tráfico que para encontrarnos no era nada fácil.

Una vez en la estación de El Cairo. Repetimos el proceso, otra vez fallido. Preguntamos en un par de ventanillas y lo mismo, insistían en que compráramos el tren con camas para turistas. Hicimos otra vez lo mismo, le preguntamos a un chico que si lo podía comprar pero tampoco hubo forma.

Nos encontrábamos fuera de la estación esperando a un nuevo Uber dirección las pirámides. Tristes, no lo habíamos conseguido y además habíamos perdido tiempo que estaba dedicado a las pirámides.

No todo puede salir bien pero confiamos en no tener más imprevistos… ilusos…

Pero….

Al final lo conseguimos 🙂 , fuimos a Aswan en tren, TREN LOCAL, sí, y para la vuelta igual. Si quieres saber cómo lo conseguimos al final, te lo contamos en el post del día 8: Llegamos a las pirámides(próximamente).

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Sandra y Jorge

O mejor dicho Morsi e Insa jeje. La obsesión por viajar nos llevó a conocernos. Gracias a esa pasión en común, hemos creado este rinconcito donde contar y expresar lo que más nos gusta, recorrer el mundo. Entre los dos sumamos más de 40 países visitados y… en camino vamos de que sean muchos más.